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influencia de Televisa en los niños

Justificación:
Un niño tiene en su entorno valores familiares y escolares que se ven afectados por los problemas de su círculo social en los que se desarrolla el infante y es ahí en donde el docente y los padres de familia deben de entrar en un desafío para poder ser factores de influencia más potentes que la televisión y así corregir los patrones erróneos que les transmiten los medios masivos de televisión, basándonos en la investigación de victoria camps ella dice : ”que el problema de nuestro tiempo es que lo que enseñan los padres y madres o las escuelas lo destruyen, en pocos minutos, algunos programas de televisión, los videojuegos y el internet.

En la escuela hay que enseñar a ver la televisión y a utilizar a ver la televisión y el internet inteligentemente.

Y que los medios asuman la responsabilidad de proteger la infancia y y que es imprescindible que interactúen por que la educación ha de ser coherente y proponerse trasmitir unos valores comunes que estén presentes en todas partes y no sean solo objeto de una enseñanza teorica y formal.
Objetivos:
Describir las características que hacen al personaje “patito” de la telenovela “Atrévete a Soñar” un fenómeno comercial.
Analizar las consecuencias de los niños televidentes de la telenovela de entre 7 y 12 años
Delimitaciones

Niños de primaria de 7 a 12 años. Situándonos en la capital potosina; nos enfocaremos principalmente en la televisión abierta, la investigación no estará enfocada en ningún programa de tv especifico, ya que esto varía de acuerdo a la situación o al entorno familiares quien estén viviendo los infantes, simplemente se fundamentara la investigación en el gran peso que tiene la televisión en le estructura educativa de los infantes potosinos; y por consecuencia las complicaciones físicas y mentales que tienen sobre estos mismos.

Población afectada:

Los infantes de la capital potosina, que estudian primaria de 7 a 12 años de edad, los padres de estos y la educación que actualmente tienen que enfrentar las complicaciones de la influencia negativa de los medios hacia la formación educativa de los infantes potosinos.
Tema o teoría:
Estudios de recepción de Guillermo Orozco. Aprensión de los mensajes.
Introducción
En esta investigación demostraremos la importancia de los medios de comunicación en las conductas sociales de los niños de primaria (7-12 años de edad), en donde confirmaremos que el medio transforma las conductas sociales del sujeto; y como es que el sujeto retiene el mensaje, lo codifica, y lo lleva adherido a su vida diaria, haciendo que esto se vuelva parte de cultura dentro del entorno en el que este participe.

chats y los sitios en la red.>> (Maldonado, 1998).

Todo esto en la actualidad parece ser normal hemos roto con la interacción ya que esta sociedad ha trastocado los límites espacio-temporales del intercambio social, y, por consiguiente, ha destemplado la participación real.
«Sin sentido del lugar» (Meyrowitz, 1985)
Esta sociedad no sacia de información y de programación, deja mucho que desear ya que la sociedad mexicana se ha educado gradualmente con
> y esto genera que la sociedad este siempre tan vulnerables a la diversión, al «desenchufamiento» de la realidad (Kaplun, 1996) al «infoentretenimiento». Es por eso que la el televidente >> es un desarrollo estrictamente individual, en tanto que sus manifestaciones, aun aquellas que a primera vista se antojan únicas e irrepetibles —salvando lo espontáneo o atípico en cada caso— conllevan una alta carga propia de la comunidad (la cultura, la región o el país) a la que los televidentes como individuos están adscritos, y dentro de la que cada uno se bate por su sobrevivencia cultural (informativa, sentimental, cognoscitiva, axiológica, creativa) (Gardner, 1993).
Evaluamos con esto que las conductas de los niños están altamente relacionadas con los medios de comunicación y su impacto en las nuevas audiencias que son los niños en este caso de primaria, esto valora que la audiencia va evaluando y tomando significado de acuerdo con su manera de vivir en su contexto social, y que van dándoles énfasis a la producción de su elección es por eso que Umberto Eco quizá no exageraba cuando dijo que son
los televidentes son los que «dañan» a la televisión.
Es por ello que en la actualidad nos encontramos con un problema creciente y de manera exponencial ya que los padres aparte de la escuelas son los encargados de la educación de los infantes, y es ahí en donde se encuentra el principal problema de las conductas aprendidas de los infantes , ya que investigaciones realizadas(Guillermo Orozco pág. 88, 1996) anteriormente indican que la televisión en la actualidad se ha convertido una necesidad para las familias mexicanas, convirtiéndola en la llamada
> generalizando este papel en casi todas las clases sociales de los hogares mexicanos, la televisión más que una > ha pasado a ser un aliado ya que los padres al verse afectados de falta de tiempo los dejan encargados con la televisión y la mayor justificación es decir ”una madre cansada deja de ser útil para seguir interviniendo entre los hijos, es por eso que les prendo la televisión para que se aplaquen” (investigaciones Guillermo Orozco pag.83 1996 “amigas y enemigas”)
Por medio de la observación y de estudios de grandes investigadores nos hemos dado cuento que los pequeños estudiantes de primaria se apropian de los mensajes televisivos, y que les adhieren credibilidad a los hechos visuales, y que esto los acompaña en su vida en las aulas y en su vida diaria con su entorno social.

Por otra parte, existen una preocupación por el conflicto de valores que se produce entre la escuela y la familia por un lado y los medios de comunicación por otro. Tanto la familia como la escuela son las instituciones sociales a las que la sociedad adjudica el papel de difundir determinados valores, sin embargo, los medios de comunicación de masas realizan también esta función, al margen de que este constituya su verdadero objetivo, y en gran medida sus mensajes contradicen aquellos que la escuela y la familia desean transmitir a la nuevas generaciones. Esta contradicción preocupa a la sociedad y una prueba de ello son las numerosas polémicas que han aparecido de distintos foros acerca de la negativa influencia que ejercen los contenidos de los medios de comunicación en la infancia, fundamentalmente aludiendo a la violencia y al sexo.

Asumiendo esta problemática parece necesario que la escuela y la familia han dejado de analizar los contenidos de los medios con la intención de hacer conscientes a los niños de tal situación y contribuir a paliar el problema que este conflicto de valores puede acarrear en la formación de los niños.

Las investigaciones de realizadas de Victoria Camps nos enfatiza que
Si pensamos que educar es inculcar el valor de la convivencia y el respeto mutuo>>, y luego exponemos a la infancia a programas donde todo se resuelve violentamente y donde predominan el insulto y el desprecio del otro, no puede sorprendernos que la educación sea ineficaz y no consiga los resultados pretendidos. Educan más los hechos que las palabras o las teorías, y hoy la realidad la constituyen tanto la experiencia vivida como lo que vemos en televisión.
Las variables que influyen en el comportamiento de una persona o en este caso de los niños son demasiadas para tenerlas en cuenta todas en una sola investigación, estaríamos equivocados si desarrollaríamos esta investigación desde la perspectiva de de posible influencia, para luego actuar en las consecuencias, por lo contrario de entrada hay que preguntarnos si nos parece adecuado o no para su formación que estén expuestos
a imágenes violentas, a un lenguaje obsceno, a comportamientos poco edificantes. Para que el niño o niña acabe teniendo conciencia de lo que está bien o está mal, hay que empezar por inducirle esa distinción. La simple exposición a una realidad donde hay de todo y donde, incluso, todo vale, no forma el criterio ni da capacidad de juicio.
Los niños son excelentes imitadores, incluso durante los primeros meses de vida, los infantes pueden remedar las expresiones faciales de las personas que los cuidan. Los niños aprenden a comer, vestirse, utilizar el sanitario e interactúan con los demás. Gracias a que sus padres y otras personas constantemente les muestran como se hacen esas cosas; los niños no son especialmente selectivos en lo que imitan, a muchísimos padres se les recomienda que cuiden su vocabulario cuando sus pequeños de tres años dicen una mala palabra en un momento de frustración. A veces parece como si nada escapara a la atención de los niños pequeños, aunque la imitación no es el único mecanismo de
aprendizaje que tienen los niños, es el primero y sienta las bases de aprendizaje futura. Como los niños imitan permanentemente a la gente que los rodea, es lógico que también imiten a las personas que ven en la televisión o en el cine.
Es por eso con ayuda de investigadores anteriores me daré a la tarea de comprobar o reprobar las argumentaciones que hemos hecho, con anterioridad, de demostrar que los niños están siendo influenciados por la televisión, y que los padres y la escuela tiene el trabajo de hacerles la capacidad de decidir lo que esta bien y lo que no, influenciándolos con los valores, y los buenos comportamientos.

Como ejemplo tenemos que en 1960 Alberto Bandura realizó en la
Universidad de Stanford una de las primeras investigaciones acerca de los medios de comunicación. Durante más de tres decenios Bandura ha estudiado la manera en que los niños construyen su identidad a partir de la gama de posibilidades que tienen; su trabajo inicial se centró en las circunstancias que contribuyen a que los niños se vuelvan más agresivos cuando observan conductas agresivas.
Sus
experimentos con muñecos son clásicos en psicología y han ayudado a identificar los mecanismos que intervienen en el aprendizaje, cuando los niños observan actos de violencias en los medio de comunicación.
Como conclusión de esta investigación que realizo Alberto Bandura es que la exposición repetida a niveles altos de violencia en los medios de comunicación les enseña a algunos niños y adolescentes a resolver los
conflictos interpersonales con violencia, y, a muchos otros, a ser diferentes a esa solución y a una edad cada vez más temprana, los niños están recurriendo a la violencia, no como último sino como primer recurso para resolver los conflictos.
En publicaciones profesionales que no suelen llegar al público general, hay miles de artículos que documentan los efectos negativos de los medios de comunicación en la
juventud, particularmente los efectos de violencia que muestran. Los niños que ven televisión durante más horas son m{as agresivos y pesimistas, menos imaginativos y empáticos, tienden a ser más obesos y no son tan buenos estudiantes como los niños que ven menos televisión. Cada vez es mayor la preocupación por el hecho de que se ha mantenido oculta la "historia real" de la violencia en los medios de comunicación y sus efectos en los niños.
Como conclusión ya tiempo de dejar atrás el
debate en torno a la responsabilidad que le cabe a la industria del espectáculo. El punto no es si los medios de comunicación son la causa del deterioro de la educación, sino si los medios son un factor importante entre los múltiples factores causales de la educación y comunicación entre padres e hijos. La mala educación suele ser resultado de la interacción de factores personales, sociales y ambientales. La televisión se ha convertido en un poderoso factor ambiental que influye en conductas, actitudes y valores. En muchos hogares, la televisión amenaza la tradicional tríada de la socialización: familia, escuela e iglesia. Sin embargo, aunque los medios de comunicación contribuyen a la educación, es un factor que se puede revertir con facilidad. Sencillamente, debemos contarle a los niños historias que favorezcan su sano desarrollo y afiancen las conductas positivas, en lugar de permitir que los medios de comunicación fomenten las conductas negativas.



viernes, 8 de agosto de 2008

electroESFERA